Ya tenemos nuevo Gobierno en España. No hay que darle más vueltas a la serie de negociaciones, coaliciones y acuerdos que han hecho a Pedro Sánchez nuestro presidente, porque al final el hemiciclo es el reflejo de la voluntad popular plasmada en las urnas. Me preocupa el ambiente de crispación y polarización que vivimos en los últimos tiempos, pero confío en que el recién nombrado presidente haga gala de dos de las virtudes más importantes para gestionar un país: capacidad de diálogo y política de Estado para gobernar para todos los españoles y proteger los derechos fundamentales establecidos por la Constitución Española.

No hay futuro ni desarrollo para una sociedad si no se apoya en uno de los pilares del bienestar: una Sanidad pública de calidad, universal, con profesionales sanitarios reconocidos y dotados, en número y medios, para poder prestar la atención que necesitan los pacientes. Esto último es especialmente aplicable a nuestra profesión. Así que lo que desde nuestra organización reclamamos al recién estrenado Ejecutivo —en línea con los principales actores de la enfermería española—es que se aborden los problemas que amenazan al sistema sanitario y que se derivan, entre otros factores, de la evolución natural de la demografía, de una realidad incuestionable: España envejece, la pirámide poblacional se invierte.

Vivimos, en general, más años, pero conviviendo con pluripatologías y tratamientos que pueden hacer de los últimos años un auténtico calvario o, por el contrario, gozar de una jubilación activa y saludable. Para ello, el enfoque debe variar mucho y corregir la reinante miopía cortoplacista. Hay que orientar el sistema hacia una sanidad de crónicos, donde los cuidados —la esencia de la enfermería— primen sobre la medicina de agudos.

Queremos trabajar desde ya con el nuevo ministro de Sanidad, un hombre con voluntad de afrontar los retos pendientes y seguir la buena estela que deja la asturiana Carcedo, en un ministerio que ahora se dedicará exclusivamente a la parcela sanitaria.

No hay tiempo que perder, porque algunos obstáculos que frenan el desarrollo de la enfermería llevan demasiados años en el camino. No hablamos del presente y futuro de la profesión enfermera, sino de la salud de los ciudadanos y el progreso de un país.

Autor: Florentino Pérez Raya

Florentino Pérez Raya es el presidente del Consejo General de Enfermería

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