Cuando la evidencia no basta: el difícil camino de la humanización sanitaria

por | 25 marzo 2026 | Humanizando la gestión enfermera - Albert Cortés | 0 Comentarios

*a propósito de una conversación con un amigo

Durante las últimas décadas, la humanización de la atención sanitaria ha pasado de ser una intuición ética a convertirse en una corriente respaldada por evidencia científica. Sin embargo, a pesar de los estudios, las experiencias exitosas y el consenso creciente en muchos ámbitos clínicos, la realidad muestra algo inquietante: la humanización todavía no está consolidada en los sistemas sanitarios.

El testimonio de un profesional sanitario con años de experiencia en proyectos de humanización revela una preocupación que resuena en muchos hospitales del mundo: tras la pandemia, muchos avances logrados durante años parecen haberse debilitado o incluso revertido.

De la teoría a la evidencia

La humanización de la atención surgió inicialmente como una respuesta ética a una medicina cada vez más tecnológica. En unidades altamente especializadas —como las UCI— se empezaron a plantear cambios aparentemente sencillos pero profundamente transformadores:

  • políticas de puertas abiertas para familiares
  • mejor comunicación clínica
  • participación del paciente y su entorno
  • rediseño de espacios y procesos

Con el tiempo, estos cambios dejaron de ser únicamente una cuestión humanista para convertirse también en una cuestión de calidad clínica.

Diversos estudios demostraron que la participación familiar, la comunicación efectiva y el acompañamiento reducen:

  • ansiedad y estrés en pacientes
  • síndrome post-UCI
  • conflictos médico-familia
  • desgaste profesional en los equipos

La humanización dejó de ser una idea bonita.
Se convirtió en una práctica basada en evidencia.

Sin embargo, la evidencia no siempre cambia la realidad.

El retroceso tras la pandemia

La pandemia introdujo dinámicas de emergencia que obligaron a restringir visitas, aislar pacientes y priorizar la gestión de recursos. Muchas de estas medidas eran inevitables en ese contexto.

El problema apareció después.

En algunos centros, las restricciones temporales se transformaron en nuevas normas permanentes. Profesionales recién incorporados —que no vivieron el proceso de transformación previo— cuestionaron prácticas como las puertas abiertas o la participación familiar.

El resultado fue un fenómeno que rara vez se discute en las organizaciones sanitarias: la pérdida de memoria institucional.

Durante años se construyen modelos de atención más humanos. Pero cuando cambian los equipos o las prioridades de gestión, esos avances pueden desaparecer rápidamente si no están profundamente integrados en la cultura organizativa.

Cuando la humanización no es una prioridad

Otro elemento crítico es la forma en que los sistemas sanitarios priorizan sus políticas.

Cuando los hospitales enfrentan presión asistencial, crisis presupuestarias o problemas de gobernanza, la humanización suele verse como algo deseable, pero no esencial.

En muchos casos se convierte en:

  • un proyecto puntual
  • un programa liderado por profesionales motivados
  • una iniciativa sin estructura institucional sólida

Y cuando eso ocurre, su supervivencia depende del entusiasmo de unas pocas personas.

Esto genera lo que algunos profesionales describen como “quijotes de la humanización”: médicos, enfermeras o gestores que luchan durante años por mejorar la experiencia del paciente, muchas veces contra inercias culturales o administrativas muy fuertes.

De proyecto voluntarista a política estructural

Si la humanización quiere consolidarse, debe dar un paso más.

No puede depender solo de convicciones personales ni de proyectos aislados. Necesita convertirse en parte de la arquitectura del sistema sanitario.

Esto implica al menos tres cambios:

  1. Integración en indicadores de calidad
    La experiencia del paciente y la comunicación clínica deben medirse igual que se miden las infecciones o los eventos adversos.
  2. Formación estructural
    Las nuevas generaciones de profesionales sanitarios deben formarse desde el inicio en modelos de atención centrados en la persona.
  3. Liderazgo institucional
    La humanización debe formar parte de la estrategia hospitalaria, no solo de iniciativas voluntarias.

Una cuestión de futuro

La medicina del siglo XXI será cada vez más tecnológica: inteligencia artificial, monitorización remota, medicina de precisión. Pero precisamente por eso, la dimensión humana de la atención será cada vez más importante.

La pregunta no es si la humanización es necesaria.

La pregunta es si los sistemas sanitarios serán capaces de convertirla en una prioridad estructural antes de que vuelva a quedar relegada a la buena voluntad de unos pocos profesionales comprometidos.

Me interesa saber tu opinión:

¿La humanización en sanidad está avanzando… o estamos viviendo un retroceso cultural?

Autor: Albert Cortés

Enfermero. Doctorando en Ciencias de la Salud por la Universidad de Alicante. Máster en Gestión de Servicios de Enfermería, Máster Universitario en Dirección y Gestión de Personas. Barcelona Director de HUGES - Humanizando la gestión sanitaria. Coordinador del grupo de trabajo de humanización de la Asociación de Enfermería Comunitaria Mis valores son: la Justicia, la transparencia y el respeto. Los profesionales deben de ser centro del sistema, trabajando por una gestión humanizada. Editor de www.albertcortesborra.es

0 comentarios

Artículos relacionados

Últimos artículos

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

En menos que canta un gallo, allá por 2030, España gastará más en el abono de los intereses de su deuda pública que lo que invierte en hospitales. Si las predicciones de Funcas se cumplen, que suelen hacerlo casi siempre con precisión milimétrica, nuestro país deberá...

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

España va a convertirse en una sociedad de cuidados. El acelerado envejecimiento de la población, la cronicación de enfermedades y la necesidad inexcusable de promover y generalizar hábitos de vida saludable pondrán a la enfermería en el centro de los nuevos sistemas...

Espaldarazo real a la enfermería

Espaldarazo real a la enfermería

El envejecimiento y la salud mental van a ser dos de los principales retos a los que se enfrentarán la sociedad en su conjunto y la sanidad en particular en los próximos años. La generación del “baby boom” empieza a entrar ya en edad provecta y el número de mayores...

Innovación y liderazgo enfermero

Innovación y liderazgo enfermero

Las enfermeras no solo cuidan. Organizan, coordinan, investigan, innovan, forman, gestionan equipos y garantizan la continuidad asistencial. En definitiva, son líderes de la sanidad. Y es que, las enfermeras y los enfermeros son los profesionales que conocen de...

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

*Por José Antonio Ávila Olivares, secretario del Colegio de Enfermería de Alicante La reciente modificación de la regulación del Comité de Cuidados de Enfermería de la Comunidad Valenciana es una buena noticia. Durante años, la Enfermería ha reclamado que los cuidados...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.