La deshumanización de la gestión enfermera en situaciones críticas

por | 24 abril 2026 | Humanizando la gestión enfermera - Albert Cortés | 0 Comentarios

La humanización de la atención sanitaria no puede limitarse exclusivamente al trato hacia el paciente. También debe extenderse, de manera imprescindible, a los profesionales que sostienen el sistema en los momentos de mayor presión asistencial. Sin embargo, esta premisa parece diluirse en determinados contextos de gestión, especialmente cuando las decisiones se toman desde la distancia y sin una comprensión real del entorno clínico.

Esta es una historia real, donde no voy a citar ni nombres ni lugares, pero es una historia triste que me ha sido contada por una de las enfermeras protagonistas de la misma.

En un hospital de tercer nivel, durante un turno de día de altísima frecuentación en el servicio de urgencias, se vivió una situación que ejemplifica con claridad esta falta de humanización en la gestión enfermera. La afluencia de pacientes superó con creces la habitual, no solo en número, sino también en gravedad clínica: pacientes inestables, situaciones vitales complejas y una carga asistencial extraordinaria que desbordó los recursos humanos disponibles.

Ante este escenario, el equipo de enfermería solicitó refuerzos de personal, una medida lógica, preventiva y alineada con los principios básicos de seguridad del paciente y de los propios profesionales. La respuesta de las gestoras enfermeras fue tajante: negativa a incorporar refuerzos y una frase que resonó con especial crudeza en un contexto de agotamiento extremo: “Ya descansaréis bien cuando lleguéis a casa esta noche”.

Esta afirmación no es solo desafortunada; es profundamente reveladora de una cultura de gestión deshumanizada. Reduce el cansancio físico y emocional de las enfermeras a una cuestión individual, invisibilizando el impacto acumulativo de la sobrecarga laboral, el estrés continuo y la responsabilidad inherente al cuidado de pacientes graves. Descansar en casa no compensa turnos desbordados, ni mitiga el riesgo de errores derivados de la fatiga, ni repara el desgaste moral de sentirse desamparado por quienes deberían liderar y proteger.

La gestión enfermera no puede limitarse a cuadrantes y ratios calculados en condiciones ideales. Debe ser sensible, flexible y empática, especialmente en situaciones excepcionales. Negar refuerzos en un contexto crítico no solo compromete la salud de los profesionales, sino también la calidad asistencial y la seguridad del paciente, pilares fundamentales de cualquier sistema sanitario avanzado.

Además, este tipo de respuestas deteriora gravemente el clima laboral. Genera sensación de abandono, desmotivación y pérdida de confianza en los equipos directivos. Cuando las enfermeras perciben que su esfuerzo extraordinario no solo no es reconocido, sino minimizado, se erosiona el compromiso y se normaliza una cultura de sacrificio permanente que no es sostenible ni ética.

Humanizar la gestión implica escuchar, comprender y actuar. Implica reconocer que las enfermeras no son recursos infinitos ni piezas intercambiables, sino profesionales con límites físicos y emocionales.

En un hospital de tercer nivel, donde la complejidad asistencial es la norma, la gestión debe estar a la altura, no solo en términos organizativos, sino también humanos.

Porque cuidar a quienes cuidan no es un eslogan: es una responsabilidad ineludible. Y cuando esta responsabilidad se ignora, el sistema entero se resiente.

Autor: Albert Cortés

Enfermero. Doctorando en Ciencias de la Salud por la Universidad de Alicante. Máster en Gestión de Servicios de Enfermería, Máster Universitario en Dirección y Gestión de Personas. Barcelona Director de HUGES - Humanizando la gestión sanitaria. Coordinador del grupo de trabajo de humanización de la Asociación de Enfermería Comunitaria Mis valores son: la Justicia, la transparencia y el respeto. Los profesionales deben de ser centro del sistema, trabajando por una gestión humanizada. Editor de www.albertcortesborra.es

0 comentarios

Artículos relacionados

Últimos artículos

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

En menos que canta un gallo, allá por 2030, España gastará más en el abono de los intereses de su deuda pública que lo que invierte en hospitales. Si las predicciones de Funcas se cumplen, que suelen hacerlo casi siempre con precisión milimétrica, nuestro país deberá...

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

España va a convertirse en una sociedad de cuidados. El acelerado envejecimiento de la población, la cronicación de enfermedades y la necesidad inexcusable de promover y generalizar hábitos de vida saludable pondrán a la enfermería en el centro de los nuevos sistemas...

Espaldarazo real a la enfermería

Espaldarazo real a la enfermería

El envejecimiento y la salud mental van a ser dos de los principales retos a los que se enfrentarán la sociedad en su conjunto y la sanidad en particular en los próximos años. La generación del “baby boom” empieza a entrar ya en edad provecta y el número de mayores...

Innovación y liderazgo enfermero

Innovación y liderazgo enfermero

Las enfermeras no solo cuidan. Organizan, coordinan, investigan, innovan, forman, gestionan equipos y garantizan la continuidad asistencial. En definitiva, son líderes de la sanidad. Y es que, las enfermeras y los enfermeros son los profesionales que conocen de...

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

*Por José Antonio Ávila Olivares, secretario del Colegio de Enfermería de Alicante La reciente modificación de la regulación del Comité de Cuidados de Enfermería de la Comunidad Valenciana es una buena noticia. Durante años, la Enfermería ha reclamado que los cuidados...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.