Sobre el dolor humano (II)

por | 11 octubre 2022 | Un rincón para la reflexión ética - Rafael Lletget | 0 Comentarios

Tengo la impresión de que hablar con sentido del dolor humano no es una tarea fácil. Y es verdad que aquellos que gozamos de lo único que tenemos —nuestra propia vida— estamos habituados a que el bien y el mal, la alegría y la tristeza nos acompañen en nuestro itinerario. Vivir es, muchas veces, gozar pero también, sufrir. Miguel Hernández, lo expresaba así: “Quien vive, con tres heridas viene: la de la vida, la del amor y la de la muerte”.

Y que nadie piense que puede eludir el dolor. No solo el dolor físico, psíquico o social no se pueden obviar, sobre todo el social que, de forma progresiva va impregnando nuestro mundo a fuerza de desigualdad, a fuerza de extender un velo de ignorancia disfrazado de libertad y generador, simultáneamente, de las más violentas esclavitudes.

No se puede eludir ese dolor que es causa de desdicha, ese dolor por el que la vida nos sitúa entre el absurdo y el misterio. Muchos de los que leéis estas líneas —por ser enfermeras y enfermeros— sabéis bien de que os hablo. Un dolor que, en definitiva, abre heridas en nuestra existencia y hace que de esas heridas broten, pregunta tras pregunta, narración tras narración, las explicaciones que cada uno de nosotros concedemos al por qué estoy aquí, qué puedo hacer y si, con todo, es posible tener alguna esperanza.

Y es que el dolor humano es imperativo, desestructurante pero, sin embargo, no tiene la última palabra. Si el misterio tiene puertas, una de ellas ha de ser esta experiencia del dolor humano. Es decir, aquello que no parece se pueda explicar por medio de argumentos exclusivamente racionales.

En el hospital y en otros tantos lugares de nuestro ejercicio profesional seguro que hemos vivido esta experiencia, es más, somos o debemos ser —como cuidadores— coprotagonistas de ella. Ante el dolor sólo se atisban dos respuestas: sorpresa y rechazo o bien, sorpresa y aceptación. Pero lo mas importante es que no estamos solos. Nuestro dolor, como nuestra felicidad, es algo que se puede compartir, es más, que a lo único que podemos aspirar es a compartirlo con otros. Esa dimensión relacional —de encuentro— a través de la cual un “yo” y un “tú” engendran la nueva realidad del “nosotros” y que nos hace tener permanentemente presente “el rostro del otro” nos invita a no hacer del dolor una experiencia solitaria y, con ello, demasiado trágica.

Si es verdad que la alegría va siempre mezclada con un halo de tristeza, ¿acaso no va a ser verdad también la afirmación contraria? Lo apasionante del problema del dolor empieza, precisamente, al caer en la cuenta de que la vida no es un asunto solitario. El hombre está hecho para relacionarse, para amar, para tener amigos, para “perder el tiempo” hablando y contemplando mientras paseas por los campos y las ciudades.

Frente al dolor…, ¡el otro! Lo iremos viendo, pero creo que se puede sintetizar en la expresión ¡cuidar!

Autor: Rafael Lletget

Tratamos de recuperar la esencia de la perspectiva humanista buscando su lugar en el ámbito de los cuidados enfermeros. El ser humano , más allá de eslóganes y frases oportunistas, constituye el centro de la praxis enfermera.

0 comentarios

Artículos relacionados

Últimos artículos

Ceuta retrata el fracaso de la gestión sanitaria

Ceuta retrata el fracaso de la gestión sanitaria

En Ceuta llueve sobre mojado. Tres meses después de la invasión espoleada por Marruecos, la ciudad autónoma sigue siendo un polvorín social y sanitario al que nadie parece capaz de poner remedio. Las enfermedades infecciosas campan a sus anchas en medio de un caldo de...

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

La deuda pública obliga a reformas sanitarias

En menos que canta un gallo, allá por 2030, España gastará más en el abono de los intereses de su deuda pública que lo que invierte en hospitales. Si las predicciones de Funcas se cumplen, que suelen hacerlo casi siempre con precisión milimétrica, nuestro país deberá...

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

Cuidar de verdad a los que nos van a cuidar

España va a convertirse en una sociedad de cuidados. El acelerado envejecimiento de la población, la cronicación de enfermedades y la necesidad inexcusable de promover y generalizar hábitos de vida saludable pondrán a la enfermería en el centro de los nuevos sistemas...

Espaldarazo real a la enfermería

Espaldarazo real a la enfermería

El envejecimiento y la salud mental van a ser dos de los principales retos a los que se enfrentarán la sociedad en su conjunto y la sanidad en particular en los próximos años. La generación del “baby boom” empieza a entrar ya en edad provecta y el número de mayores...

Innovación y liderazgo enfermero

Innovación y liderazgo enfermero

Las enfermeras no solo cuidan. Organizan, coordinan, investigan, innovan, forman, gestionan equipos y garantizan la continuidad asistencial. En definitiva, son líderes de la sanidad. Y es que, las enfermeras y los enfermeros son los profesionales que conocen de...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.