No mercantilicemos la salud

por | 09 octubre 2018 | Un rincón para la reflexión ética - Rafael Lletget | 0 Comentarios

Los profesionales sanitarios somos hombres y mujeres destinados por elección libre e individual al servicio de otros seres humanos. Unas veces en forma de “acción dirigida a curar” y otras dirigidas al “cuidar”. En muchos casos ambas perspectivas se solapan en eso que denominamos la “atención integral de salud”. No es necesario insistir en que esta última actividad profesional “cuidativa” es la que la sociedad ha encomendado a las enfermeras, de la que nos sentimos orgullosos y hacia la cual dirigimos —o deberíamos hacerlo—, cada vez mayor atención en el orden académico, científico, humanístico y ético.

Es, precisamente por esa concurrencia de valores comunes sobre los que se construyen -o deberían construirse- nuestras respectivas profesiones que se produce -o debiera producirse-una verdadera armonía en el seno del trabajo multi e interdisciplinar. Sólo compartiendo principios y valores podemos garantizar la calidad, la seguridad y la excelencia de la atención sanitaria. Sólo desde ahí podemos situar al paciente en el centro.

Pero un análisis ético de la situación actual nos sitúa ante un horizonte desdibujado de ese “humus” virtuoso exigible a todos aquellos en quienes los ciudadanos depositan nada menos que su constitucional derecho a la protección de la salud. La experiencia acumulada y, sobre todo, la observación atenta de lo que empieza a suceder hoy en algunos sectores sanitarios que, como el farmacéutico, pretenden ampliar su legítima actividad lucrativa invadiendo competencias de otros profesionales, es un buen exponente de ello. Y no sólo esto. Además, con ello, se trata de obtener un beneficio a costa del sistema y de los propios pacientes que ya está -o debería estar- cubierto por la sanidad pública si se brindaran a médicos y enfermeras los recursos necesarios para ello.

Un análisis verdaderamente ético de este asunto nos lleva a afirmar que la solución a los problemas, en este caso, de la Atención Primaria de salud no consiste en favorecer su privatización, volcando recursos económicos en quienes no tienen competencia para abordarlos, sino en dedicarlos a mejorar los ratios y condiciones de aquellos a los que -repito- la sociedad les ha encomendado su confianza.

En el fondo estamos corriendo el riesgo, vistas las cosas con la profundidad que nos brinda este rincón de reflexión ética, de incurrir en un alejamiento progresivo de la esencia genuina de nuestras funciones conducente a un estatus insolidario de deshumanización hoy reconocido y en el que, proyectos como el denominado “farmacia asistencial” constituye un exponente claro de mercantilización de una asistencia que, en todo caso, debería prestarse “aunque no te pagaran por ello”. Entonces sí se cumplirían las notas propias de una verdadera profesión entre las cuales figura, de modo sobresaliente, aquella que afirma que toda profesión, para ser tal, ha de estar más motivada por su compromiso con la causa a la que sirve que por consideraciones de tipo económico.

Y cuando estemos convencidos de esto —y sólo cuando lo estemos— podremos hablar de situar al paciente en el centro, de atender las nuevas demandas de salud y de trabajar en equipo. No nos engañemos, nuestra ética profesional no deja ninguna duda al respecto. El bienestar de las personas no puede ser un artículo de consumo y tanto los profesionales como los responsables de las políticas sanitarias sanitarios debemos dar buen ejemplo de ello.

 

Autor: Rafael Lletget

Tratamos de recuperar la esencia de la perspectiva humanista buscando su lugar en el ámbito de los cuidados enfermeros. El ser humano , más allá de eslóganes y frases oportunistas, constituye el centro de la praxis enfermera.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Últimos artículos

Innovación y liderazgo enfermero

Innovación y liderazgo enfermero

Las enfermeras no solo cuidan. Organizan, coordinan, investigan, innovan, forman, gestionan equipos y garantizan la continuidad asistencial. En definitiva, son líderes de la sanidad. Y es que, las enfermeras y los enfermeros son los profesionales que conocen de...

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

*Por José Antonio Ávila Olivares, secretario del Colegio de Enfermería de Alicante La reciente modificación de la regulación del Comité de Cuidados de Enfermería de la Comunidad Valenciana es una buena noticia. Durante años, la Enfermería ha reclamado que los cuidados...

Ceuta y las lecciones olvidadas de la pandemia

Ceuta y las lecciones olvidadas de la pandemia

La invasión de inmigrantes ilegales de Ceuta espoleada este verano por Marruecos ha convertido a la ciudad autónoma en un polvorín sanitario de primera magnitud, que recuerda en cierta forma al que estalló en el conjunto del país durante la pandemia de covid, allá por...

Guerra de guerrillas entre autonomias por la falta de personal

Guerra de guerrillas entre autonomias por la falta de personal

La movilidad geográfica laboral ha sido defendida siempre con vehemencia por la mayor parte de los economistas a lo largo de la historia reciente. El consenso generalizado es que, en líneas generales, constituye un mecanismo de ajuste positivo para el mercado de...

¿Un recuerdo insuperable o una lesión irreversible?

¿Un recuerdo insuperable o una lesión irreversible?

En los próximos tres años vamos a presenciar tres eclipses solares que serán fácilmente observables en España. Nunca antes la Península se había enfrentado a un hito astronómico de tal envergadura. La observación de estos eventos es fascinante, pero la seguridad...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.