Sobre el dolor humano (III)

por | 01 noviembre 2022 | Un rincón para la reflexión ética - Rafael Lletget | 0 Comentarios

Concluía mi artículo anterior afirmando: “frente al dolor…,” el Otro” y situando en ello el verdadero foco de nuestra acción cuidadora. Ese camino, constructor de nuestra disciplina y, desde luego, de nuestro profesionalismo enfermero, pasa por un encuentro que tiene lugar en una relación “amorosa”, de genuina amistad entendida como ese sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo. A mi juicio, esta cultura es el humus en el que se desarrolla la realidad del cuidado. Y no hay que temer el uso de palabras como “amor” al hablar del entusiasmo por lo que uno hace en la vida y, a la vez, del compromiso que de ello se deriva; un término que procede del indoeuropeo, que significa ‘madre’, y que constituye la raíz de palabras como amigo o amistad. ¿Por qué nos inhibimos en el uso de esta palabra cuando hablamos de una profesión sanitaria como la que tenemos la suerte de ejercer o haber ejercido?

¡Niño!: ¡ten cuidado de tu hermano! Significa no le pierdas de vista, obsérvale, bríndale protección, ayúdale a crecer, proporciónale confort, escucha sus necesidades, habla con él, compréndelo…, en una palabra, “cultiva” a tu hermano para que llegue a ser él mismo y a encontrar sentido a todas las cosas. También al dolor del que, ciertamente, no le podremos excusar. Y no me refiero al dolor físico de una enfermedad sino a aquel que se genera como respuesta humana integral a la misma.

Quiero detenerme, por oficio y por vocación, en esta realidad del cuidado que modela un modo de ser y de existir capaz de afrontar el dolor sentido, con el horizonte permanente de “promover la vida” en feliz expresión de Marie Françoise Collière.

Imaginemos, por unos instantes, un mundo en el que los hombres y las mujeres  viviéramos sumidos en el ansia de cuidarnos mutuamente. Tradicionalmente hemos pensado que cuidar de otro se limita a algunos momentos estelares en los que el dolor se reviste de enfermedad y que, una vez, finalizado ese proceso cesan las razones que desencadenaron ese movimiento de solidaridad ante una necesidad tan clara de que alguien supla, en la concepción de V. Henderson, aquellas funciones que seríamos capaces de llevar a cabo por nosotros mismos si no estuviéramos atenazados por la irrupción de esa misma enfermedad. Pero, la solidaridad, configuradora, entre otros valores, del cuidado va más allá. Es el latino “in solidum”, la participación en un destino común. Tal vez por este camino podríamos emprender una posible ruta hacia la filosofía del cuidado.

Una ética del cuidado que, a mi modo de ver, entronca directamente con el problema del dolor humano en cuanta que se declara capaz de humanizar las experiencias más tremendas convirtiéndolas en fascinantes y, a su vez, misteriosas, una ética del cuidado que se ocupa no del “me duele” sino del “estoy dolido” debe construirse sobre elementos de la realidad que hoy brillan por su ausencia. De ello hablaremos en próximas reflexiones.

Autor: Rafael Lletget

Tratamos de recuperar la esencia de la perspectiva humanista buscando su lugar en el ámbito de los cuidados enfermeros. El ser humano , más allá de eslóganes y frases oportunistas, constituye el centro de la praxis enfermera.

0 comentarios

Artículos relacionados

Últimos artículos

Sin camas en verano… y sin enfermeras

Sin camas en verano… y sin enfermeras

En la Sanidad española se vienen sucediendo dos principios inmutables desde el principio de los tiempos: el cierre de camas hospitalarias en verano y el aumento progresivo de las listas de espera. Pese al preocupante incremento de pacientes que aguardan el acceso a...

Diez años formando manos que salvan vidas gracias a la RCP

Diez años formando manos que salvan vidas gracias a la RCP

*Por Francisco Gómez Vitero, cicepresidente del Colegio de Enfermería de Alicante y coordinador de su Escuela de RCP Diez años pueden pasar desapercibidos o pueden dejar huella. En el caso de la Escuela de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) del Colegio de Enfermería de...

El paciente como centro, no como territorio

El paciente como centro, no como territorio

*Por Montserrat Angulo Perea, presidenta del Colegio de Enfermería de Alicante Hay titulares que predisponen al lector antes incluso de comenzar a leerlos: “Médicos en tierra hostil” es el titular de un artículo publicado en un medio de comunicación que contiene...

Unos premios que iluminan el progreso de la enfermería

Unos premios que iluminan el progreso de la enfermería

El duro camino que recorre a diario la enfermería para obtener el peso que merece en la sanidad española se encuentra jalonado de obstáculos de todo tipo. Unos son profesionales y actúan como si fueran palos en las ruedas de un ciclista, que frenan pero al final no...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.