El agujero de las bajas laborales

por | 03 mayo 2017 | Bajo el volcán - Sergio Alonso | 0 Comentarios

De todas las reformas pendientes de acometer en el sistema sanitario español, una acumula posiblemente más polvo que las demás en los cajones de los departamentos ministeriales: la de la reducción de las bajas por incapacidad temporal y el absentismo laboral. Aparte del lógico temor a la ira sindical, una de las posibles razones de que ningún Gobierno o comunidad haya hecho prácticamente nada en este campo, más allá de difusos convenios de colaboración, es que existen varias administraciones, departamentos y organismos implicados en la gestión y la lucha contra presuntos fraudes, entre los que figuran las consejerías de Sanidad de las autonomías, el Ministerio del ramo, Empleo y Seguridad Social, las mutuas de accidentes de trabajo y, si me apuran, hasta el Ministerio de Hacienda.

El caso es que unos por otros, la casa sigue sin barrer y los resultados, en forma de cifras, son demoledores para las arcas públicas. En 2016, por ejemplo, el repunte del absentismo impulsado por la salida de la crisis económica supuso un coste para las mutuas y la Seguridad Social de 5.900 millones de euros, un 16,27% más que en 2015. El pasado año, la duración media de cada proceso se disparó hasta los 38,46 días, aunque en provincias como Lugo el guarismo se elevó hasta la friolera de los 72,51 días de media. En otras, en cambio, como Guadalajara o Barcelona, la duración no superó los 27 días. ¿Cómo puede registrarse semejante diferencia dentro de un mismo país?

El caballo de batalla de la reforma pendiente está en la ampliación del papel que han de jugar las mutuas en los procesos de alta, algo que los sindicatos consideran casus belli, pese al empeño empresarial manifestado por CEOE y Cepyme en negociarlo. La Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales estima que si estos organismos colaboradores de la Seguridad Social tuvieran mayor implicación a la hora de determinar la permanencia o no en situación de baja de los trabajadores, España podría ahorrar 2.160 millones cada año que bien podrían destinarse al maltrecho sistema de pensiones.

Estos datos se basan en los alrededor de 4,5 millones de procesos de este tipo registrados en 2016, un 15,19% más que en 2015. El coste estimado para las empresas rondó los 4.800 millones, mientras que el derivado de los bienes y servicios que se dejaron de producir se elevó por encima de los 61.921 millones, según la patronal del sector. El coste del absentismo golpea a todos los sectores, y la sanidad no queda indemne, en cuanto que hospitales y centros de salud figuran entre los mayores empleadores del país. En su época como consejero de Sanidad, Juan José Güemes acometió una dura reforma en Madrid. En 2010, cada sanitario permanecía de baja 21 días, lo que suponía un coste para la Comunidad de 200 millones. Sus medidas frenaron el crecimiento, pero no lo cercenaron.

PREGUNTAS CON RESPUESTA

¿Qué hospital madrileño arrastra una herencia «negra» con los proveedores que irrita sobremanera a su actual gerente?

¿Qué conocido médico se está ofreciendo como gerente y responsable de relaciones institucionales a asociaciones de pacientes y a alguna sociedad científica?

¿Qué empresa sanitaria privada no logra desarrollar el plan estratégico que se trazó para éste y el próximo año? ¿Por qué?

¿Qué gerentes de una comunidad han trasladado ya a su consejería que no toleran tratos despóticos y que por las malas no funcionan?

Autor: Sergio Alonso

Fundador y director del suplemento A tu salud del diario LA RAZÓN

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Artículos relacionados

Últimos artículos

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

Del discurso al liderazgo real de los cuidados

*Por José Antonio Ávila Olivares, secretario del Colegio de Enfermería de Alicante La reciente modificación de la regulación del Comité de Cuidados de Enfermería de la Comunidad Valenciana es una buena noticia. Durante años, la Enfermería ha reclamado que los cuidados...

Ceuta y las lecciones olvidadas de la pandemia

Ceuta y las lecciones olvidadas de la pandemia

La invasión de inmigrantes ilegales de Ceuta espoleada este verano por Marruecos ha convertido a la ciudad autónoma en un polvorín sanitario de primera magnitud, que recuerda en cierta forma al que estalló en el conjunto del país durante la pandemia de covid, allá por...

Guerra de guerrillas entre autonomias por la falta de personal

Guerra de guerrillas entre autonomias por la falta de personal

La movilidad geográfica laboral ha sido defendida siempre con vehemencia por la mayor parte de los economistas a lo largo de la historia reciente. El consenso generalizado es que, en líneas generales, constituye un mecanismo de ajuste positivo para el mercado de...

La letra pequeña de la Agencia de Salud Pública

La letra pequeña de la Agencia de Salud Pública

La Agencia Estatal de Salud Pública que estará plenamente operativa durante la próxima legislatura, tras la reciente designación de Zaragoza como sede central, constituye en principio una excelente noticia para el sistema sanitario español. A pesar de las alabanzas...

Cómo abortar la fuga de enfermeras al extranjero

Cómo abortar la fuga de enfermeras al extranjero

La Sanidad española tiene un problema estructural de base: no resulta especialmente atractiva para los que trabajan en ella. La sobrecarga asistencial, la paulatina degradación laboral y los salarios raquíticos hacen mella en los profesionales e impactan de lleno en...

Categorías

Archivos

Bitácora Enfermera no se hace responsable ni comparte necesariamente las opiniones de terceros emitidas a través de esta plataforma de blogs.